Martes, 11 de Junio del 2024

Peronismo para dummies: El "compañero" Sánchez



PERONISMO PARA DUMMIES

 El “compañero” Pedro Sánchez

 


La internacionalización del peronismo no se detiene. Va mejor de lo esperado. Incluso mejor que la lucha antiinflacionaria de “Toto” Caputo, a la postre nuestro ministro de Economía en las lejanas tierras de la antigua Peronia, como se tientan cada vez más habitantes del mundo en apodar a ese sueño inconcluso que es la Argentina.

Seguimos regando peronismo por todas las latitudes, aumentando el riesgo a que nos tengan preparado un esperpento a modo de reciprocidad. Pero en ningún lugar cuajó tan bien y tan rápido como en España, donde ya comenzaron a observarse personas en situación de calle hasta en la esquina de José Ortega y Gasset y Velázquez (tal vez el símil español de Callao y Vicente López) o robos por arrebatos, cada vez más frecuentes, en las calles de Barcelona, la que ya hemos transformado en la provincia número 24 de nuestra amada y maltratada patria. 

Pero lo más importante, no pasar por estas pequeñas coincidencias, tampoco por el desembarco estelar del Duki en el Santiago Bernabéu, quien también aportó a la transculturización de los ibéricos al compás de rap y el reguetón de las pampas, con el inestimable aporte de la muy rosarina Nicki Nicole. Algo que ya se va convirtiendo en un “clásico” más que justificado, cuando observamos a los exponentes de la alta política transgrediendo todos los límites de lo imaginable. Y aquí está la clave del éxito de nuestro proyecto de inundar de peronismo a la humanidad, toda. 



El Duki en el Santiago Bernabeu. La estrategia de peronización sigue inalterable


El “compañero” (sí, sí, compañerazo) Pedro Sánchez no terminó dando la razón a los que observábamos su lenta y constante transformación a la causa, sin haber leído Conducción política y La comunidad organizada, obras cumbre de nuestro prócer y líder. Mucho menos, La razón de mi vida, cuya autoría se le atribuyó a Evita y que, según fuentes destacadas, le habría regalado a Begoña Gómez, su esposa, en uno de sus cumpleaños. La lectura no parece ser el fuerte de la pareja. Desde sus tiempos de universitarios les fascina mucho más el plagio, por ese tufillo a audacia que despierta al desafiar las normas. Y es que audacia es lo que le sobra al presidente de Gobierno.

Viene de perder las elecciones europeas, pero logró salvar la ropa. Lo logró con el golpe magistral del pasado viernes cuando cerró su campaña a puro peronismo. Cargando contra la ultraderecha del Movimiento — y cuando decimos Movimiento no nos referimos a la falange, sino al peronismo nuestro de cada día—, al hacer blanco sobre Javier Milei, devenido en estrella de la ultraderecha global, gracias a ese talento que nos legó el general para seguir los pasos de Alberto Sordi. Todo como en “los buenos” viejos tiempos de la década de los 70 y encima acompañado del representante de la rama sindical, de la mismísima columna vertebral del mismísimo Movimiento: Héctor Daer, uno de los tres jefes (que no hacen uno) de la CGT.

Pero el peronismo explícito de Sánchez todavía incurre en algunos errores de novato. Allí, ante la mirada atónita de Daer se autocalificó de “zurdo”, otra metida de pata y todo por plagiar —otra vez— a la Kris y no abordar las lecturas mínimas en la materia. “Ni yanquis, ni marxistas…”. 

Pero es entendible. La coyuntura y los apuros de las últimas semanas los forzaron a elegir un “enemigo” que trascienda las fronteras. Está harto de teatralizar con el pepero Alberto Núñez Feijóo y el proyecto de Primo de Rivera 2.0 de Abascal en el escenario de las Cortes. Por eso fue en busca de Milei y embistió una vez más contra su par argentino. Esta vez recordó cómo acabo con el Ministerio de la Mujer a sabiendas de que el León iba a rugir y esos rugidos, por ahora, son el único “papel” argentino que cotiza en alza. Porque por lo demás, la tentación por acudir en auxilio de los botes en buena parte de los argentinos es cada vez más evidente.  

Porque si al “compañero” Sánchez, Milei le venía al pelo para graficar el avance de la ultraderecha en Europa, a los argentinos ni les suma ni les resta. En estos seis meses de gobierno, supo cómo capitalizar el aburrimiento, el hartazgo, la aberración y el odio contra todo lo que huela a política, ahora, mostrar un atisbo de solución a alguno de los acuciantes problemas estructurales de la antigua Peronia, “nothing up to here”.

Surgido de los outsiders, posmoderna rama del peronismo, Milei intentó armar un gabinete con varios amigotes de su paso por la actividad privada, su maquilladora personal, Lilia Lemoine, llegó a diputada para defender la libertad de no proponer nada;  su amiga, Sandra Pettovello, una exproductora a la que conoció en los platós, sufre por inexperta como  superministra de Capital (In)Humano. El resto de los puestos en el organigrama fueron llenándose al pasar de manager de grupos de rock, exgerentes de empresas y “mano de obra desocupada” de varios gobiernos como es el caso del actual jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien fungió a las órdenes de Domingo Cavallo durante el gobierno de Carlos Menem (1989-1999), en la era de los Kirchner (2003-2015), en cargos diversos al igual que en el de Alberto Fernández (2019-2023). Con ese equipo, y sumado al odio visceral por la política, al “León” solo le queda medirse en esta suerte de devaluado freestyle  con los Sánchez que se multiplican por doquier en distintos gobiernos y en distintos idiomas.

Hasta aquí a Milei lo vienen salvando sus propios “compañeros” peronistas. Cada vez que intenta asustar a los pocos racionales que quedan en la patria, aparece la expresidenta, la Kris, y automáticamente transforma en minucias la iracundia presidencial, ante cada gansada del jefe de lo que queda del Estado, sale en su ayuda su antecesor, Alberto Fernández con alguno de sus disparates, transformando por un rato nomás esta tragedia en una comedia de poca monta. Para eso están los compañeros porque “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista…”. 



..."Todos unidos triunfaremos..."


Y si no que lo diga el “compañero Sánchez” que viene de experimentarlo en carne propia. Si bien la estrategia no le sirvió para ganar, al menos salvó los trapos para ver cómo aguanta un poco más sin convocar a nuevas elecciones generales. Y todo gracias al Milei que lo ayudó en este tramo a disimular su vacío gubernamental e intelectual.

Ahora, tal vez entiendan los miembros de la custodia del jefe de Gobierno y hasta algunos cuadros del CNI (Centro Nacional de Inteligencia), el porqué el “compañero” Sánchez, pedía salir en soledad y “sin custodia” a caminar por las noches por las afueras del Palacio de la Moncloa. Solía arrancar por los lados de la Facultad de Veterinaria, dirigirse a la Autopista 6 y atravesarla, hasta tomar por el costado de la M-30 hasta la carretera del Pardo y recién girar a la derecha en la calle Navalmanzano 4-6.

No lograban entender los responsables de seguridad la conducta del líder del PSOE. Mucho menos por qué se detenía y se sentaba en el cordón de la acera mirando para alguno de los chalets que allí se encuentran. Tardaron meses en darse cuenta. No se pudo confirmar, pero fue recién días después de su desembarco en esta sucursal del peronismo, cuando Alberto Fernández hizo algo bien. Les dio la pista que necesitaban para terminar de apagar la intriga por los paseos del compañero Sánchez. 

“Fui yo el que le contó a Pedro dónde había estado levantada la quinta 17 de octubre”, confesó Fernández, el salvavidas de Milei. La misma estaba en Navalmanzano 5.

De ahí las visitas periódicas del “compañero” Pedro. Buscó desesperadamente nutrirse de la energía del General que haya podido quedar por esos lares. Pero venía fracasando en el intento. Lo más cercano al Perón que se encontró allí fue la vivienda de Jorge Valdano y su racinguismo confeso, actual propietario de una de las viviendas.    

El peronismo es así de amplio y generoso. En medio de la derrota y de sus esforzadas caminatas para hallar el secreto del peronismo, el “compañero” Pedro se hizo con la franquicia y con la pretensión —un poco desmedida, por cierto— de ampliarla a toda Europa, ahora que su alter ego francés, Emmanuel Macron, terminó de caer en desgracia. Eso  demuestra que no hay mal que por bien no venga: seguimos peronizando a paso vivo. Y aun en la era de la decadencia brutal de occidente decimos a coro acompañando con imágenes de Perón y Evita, de Néstor y Cristina, de Milei y Pettovello y de Pedro y Begoña: el mundo será peronista o no será…✔