Miércoles, 18 de Febrero del 2026
PERIODISMO, CRISIS Y DESPUÉS
Esteban Gianello -“Historias de Uber riojano”

Gianello en acción: en la imagen, transportando a bordo de la entrevista al legendario locutor riojano Jorge Aguero.
EL PERIODISMO AÚN RESPIRA
Corren tiempos difíciles para el periodismo. La profesión más linda del mundo agoniza por obra y gracia de la tecnología y de su principal titiritero: el poder. Basta con quedar atrapado en un streaming, en un medio digital o en las vetustas pero amadas ediciones de papel (de la cloaca en la que se ha convertido la televisión, logré ausentarme hace ya años), para evidenciar cómo se abolieron los géneros periodísticos. La crónica, el perfil, los análisis a salvo de financiación empresarial o partidaria, cuando no la crítica cinematográfica y literaria, desaparecieron de la orden del día de las redacciones hasta convertirse en piezas de olvido para los receptores.
En este contexto, cuesta hallar ejemplos de resistencia en defensa del oficio, que como ningún otro llegó a funcionar —cuando se lo ejerce a conciencia— como una suerte de fiscal en primera instancia en salvaguarda de la democracia. Ese sistema que languidece ante la mirada atónita de un mundo en plena transformación.
En esa búsqueda incansable en eso de buscarle la vuelta a la realidad en defensa del periodismo, fue en La Rioja recientemente donde vio la luz un proyecto simple pero contundente. De entrecasa, pero que se coló en los resquicios que la tecnología y el poder brindan sin pensarlo y que sencillamente se basa en eso que estaba extinguido: escuchar al otro.
Esteban Gianello es periodista y riojano. Durante más de tres décadas fue parte del staff del canal 9 provincial, hasta que un día fue puesto al margen de sus tareas por la sencilla razón de defender cierta independencia de criterios profesionales. La dura realidad que viven los periodistas que no viven de la pauta oficial lo llevó a tener que trabajar algunas horas con su auto bajo la aplicación de Uber. Pero la pasión tira. “Y una pasión es una pasión”, tal el racinguismo francelliano en "El secreto de sus ojos".

Dos misioneros mormones entrevistados a bordo del UBER
Gianello se aferró a las nuevas tecnologías no solo para redondear la mensualidad, sino para hacer lo que más y mejor le sale: hacer periodismo.
Allí, arriba de su unidad, transforma un simple servicio cotidiano en una entrevista al pasajero. La propuesta es simple pero directa. Es disruptiva por donde la mire. Coloca una cámara y dos micrófonos dentro de un vehículo de Uber, y logra lo que pocos en los grandes medios tradicionales: elevar la categoría de sujeto social del pasajero, hasta darle la identidad de “ilustre desconocido”, hasta ese momento. Plasmando el derecho básico y universal a que todo Cristo emita su palabra, su opinión, e igualando ante el gran público a la vista de todos.
Dueño de un currículum de más de tres décadas en radio y televisión, Gianello es docente en el Instituto Superior de Enseñanza en Radiodifusión y Locutor Nacional (Matrícula 5251) y reconoce que halló en el asiento trasero de su auto “un nuevo territorio narrativo”. Les dio voz a los que habitualmente no la tienen. “La premisa de este proyecto es clara: la gente común tiene historias extraordinarias. Trabajadores, estudiantes, jubilados, jóvenes misioneros, madres, emprendedores. Personas que suben a un vehículo para trasladarse y terminan compartiendo fragmentos de vida que revelan el pulso social de una provincia y, por extensión, del país”, afirma.
“Historias de Uber Riojano” (@estebangianello), ese es el nombre del novedoso proyecto; goza de una estructura periodística sólida, con una metodología sistemática y de intención documental. Como mandan los cánones de la profesión, está construido con criterio editorial, consentimiento informado y propósito narrativo.
El formato puede considerarse pionero en la Argentina. En la medida en que se vaya consolidando como un esquema estable de entrevistas dentro de un servicio de transporte por aplicación, con identidad propia y difusión organizada.
Amén de representar una novedad digital que viene a sumarse a la superpoblación de las redes, el proyecto está llamado a convertirse en un archivo contemporáneo de la vida cotidiana. Cada episodio suma una pieza al retrato social riojano. Cada testimonio amplía el mapa humano de una comunidad. En una época de discursos polarizados y comunicación fragmentada, Gianello apostó a la base fundamental del oficio: preguntar y escuchar.
Para llegar al hueso de la realidad, Gianello no necesitó de una gran escenografía, mucho menos de un estudio televisivo, ni artificios innecesarios. Solo el entrevistador y el entrevistado. Unas cuantas preguntas justas y el oído dispuesto a todo. Conducta, esta última, casi en desuso en los “profesionales” que ocupan grillas y horas de aire en los medios tradicionales.
El resultado está a la vista: un periodismo móvil, íntimo y directo, pone de manifiesto que no se necesitan grandes estudios, mucho menos producciones millonarias, ni padrinos políticos para generar profundidad. Solo respeto, pasión y sensibilidad por el oficio.
Además de su carácter básico de contenido digital, “Historias de Uber Riojano” aparece como un nuevo modo de narrar lo cotidiano y un halo de esperanza de que el cuadro gravemente crítico del periodismo experimente una leve mejoría. Y es que cuando la gente común habla, el periodismo vuelve a cumplir una de sus funciones más nobles y fundamentales: hacer visible lo invisible.✔