Miércoles, 5 de Mayo del 2021

CIENCIA: Con el lápiz en la mano

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Escribir a mano ayuda a la creatividad
Por Josefina Cano*

Mucho y de forma continua se discute si, ahora que los dispositivos digitales están a la mano y son usados en los procesos de aprendizaje de los niños, la escritura a mano se vuelve innecesaria, obsoleta. 

A simple vista el asunto no tendría por qué inquietar a educadores y padres: el usar una tableta o un computador facilita y aligera las tareas en tanto que gastarle tiempo a la escritura a mano retrasa la velocidad del aprendizaje. 

Resulta que no es así de simple. Los investigadores del área le han dedicado mucho tiempo y sus conclusiones apuntan a que escribir a mano, para pequeños y adultos tiene enormes beneficios. 

“Cuando escribimos, un circuito neuronal único se activa automáticamente” dice Stanislas Dehaene, psicólogo francés. “Existe un reconocimiento clave en la palabra escrita, una especie de estimulación mental en el cerebro. Y parece que este circuito actúa de maneras que ni siquiera percibimos, volviendo el aprendizaje más fácil”.

La psicóloga Karin James, de la Universidad de Indiana, quien estudia procesos de aprendizaje, comparó resultados

de individuos usando teclados, uniendo puntos y escribiendo a mano. Encontró mejores indicadores de habilidades

cognitivas en los últimos.



Cuando los niños componen un texto a mano no solo producen más palabras    sino que lo hacen más rápido que los que usan un teclado





Ella atribuye la diferencia a un posible “desorden”, generado por la escritura a mano. No solo se debe planear primero sino ejecutar luego, algo que no es necesario cuando se tiene una línea de puntos o un teclado. “Cuando un niño escribe una letra de forma irregular, en el proceso de mejorarla está la enseñanza para aprender a hacerlo”, dice James.

Ser capaces de descifrar la irregularidad de cada letra escrita puede ayudar a establecer una eventual representación, mucho mejor que el de verla escrita, siempre igual en un teclado. Una buena demostración de que los cambios inducidos en el cerebro, son producto de la práctica. 

Cuando los niños componen un texto a mano no solo producen más palabras sino que lo hacen más rápido que los que usan un teclado. Y expresan más ideas. Los estudios con imágenes de resonancia funcional señalan una mayor actividad neuronal en áreas asociadas con la memoria de trabajo y una activación generalizada en las redes neuronales.

Ahora, nuevos estudios, uno de ellos dirigido por la profesora Audrey van der Meer, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología afirma que “cuando usted escribe su lista de la compra o las notas para una charla, recuerda mucho mejor todo”.

Ella y sus colegas han realizado diversos estudios, primero en 2017 y ahora en el 2021. 

En el 2017, ella examinó la actividad cerebral de 20 estudiantes. Ahora publica los resultados de un nuevo estudio donde examino esa actividad en doce adultos jóvenes y doce niños.

Es la primera vez que se hacen estos estudios en niños. 

Valiéndose de un EEG realizando con el uso de una capucha provista de 250 electrodos, se midió y grabó la actividad de las ondas cerebrales.



El uso del papel y el lápiz le ofrece al cerebro más “ganchos” para colgar los recuerdos. Escribir a mano crea mucha más actividad en las partes sensomotoras del cerebro".




Es sabido que el cerebro produce impulsos eléctricos cuando está activo. Con unos sensores mejorados para capturar la actividad eléctrica se pudo medir a un nivel mayor de sensibilidad lo que ocurría en el cerebro. 

Cada examen duró 45 minutos por persona, y los investigadores recibieron 500 elementos de información por segundo.

Los resultados mostraron que el cerebro de adultos y niños está mucho más activo cuando escriben a mano que cuando lo hacen en un teclado.

“El uso del papel y el lápiz le ofrece al cerebro más “ganchos” para colgar los recuerdos. Escribir a mano crea mucha más actividad en las partes sensomotoras del cerebro. Muchos sentidos son activados cuando se presiona el lápiz en el papel, viendo las letras que se escribe y oyendo el sonido que se produce. Estas experiencias sensoriales crean contacto entre diferentes partes del cerebro y lo abren al aprendizaje. Todos aprendemos mejor, recordamos mejor”, dice van der Meer.

La investigadora cree que sus estudios y los de otros colegas señalan la enorme importancia de que los niños sean incentivados a, no solo escribir como también a dibujar, a edades tempranas, sobre todo en la escuela. 

Eso de unir puntos en dibujos a medio hacer o simplemente colorear figuras ya fijas y rígidas, disminuye, por no decir elimina, todo ese desorden cognitivo previo a los procesos creativos. Nada mejor que un niño, solo con sus lápices de colores y una hoja en blanco para que deje salir sus ideas y elaboraciones y con ello fortalezca no solo los procesos neuronales sino se prepare para futuros aprendizajes.

No se trata de desconocer los innumerables beneficios del uso de medios digitales en la enseñanza. Es solo que, si al tiempo y en edades tempranas los pequeños son entrenados en la escritura manual, los beneficios cognitivos se amplifican.

En el debate de si se debe o no priorizar el uso de medios digitales, algunos profesores insisten en que los teclados generan menos frustración en los niños. Señalan que ellos pueden escribir textos más largos y más rápido y que están más motivados para escribir pues sienten que se les da mejor, los satisface.

En este punto y trayendo a cuento nuestro pasado evolutivo, el cerebro está cableado para hacer lo que hemos venido haciendo durante milenios. Empezamos poniendo nuestras manos con pintura en la piedra de las cavernas, seguimos con dibujos que ya significaban un acto de dominio sobre la cacería posterior y así hasta que nosotros diseñamos las herramientas tecnológicas. 

Y resulta que el cerebro lo asimiló; se hizo usuario de la lectura y escritura digital. Se recableó, que para eso es tan moldeable. 

Pero no quiere decir esto que los dos procesos de aprendizaje y de consecuente creación posterior sean excluyentes. Es, con certeza, el lograr lo que se conoce como un cerebro bilingüe. No referido a idiomas hablados, sino a las dos formas de acceder al conocimiento. 

No se debe ni puede privar a los niños de aprender a manejar sus manos con un lápiz para contar sus primeras historias. Ya en el futuro tendrán de sobra otros recursos pero sus cerebros, hasta que eso suceda, estarán preparados.


*Bióloga y genetista

Eva Ose Askvik, F. R. (Ruud) van der Weel and Audrey L. H. van der Meer.The Importance of Cursive Handwriting Over Typewriting for Learning in the Classroom: A High-Density EEG Study of 12-Year-Old Children and Young AdultsFront. Psychol., 2020